No tengo receta mágica ni piedra filosofal que me permita convertir en oro todo el plomo de los análisis vertidos por "cerebros" y "expertos", pero si poseo la suficiente libertad para expresar mis pensamientos sin conflictos de intereses, y la curiosidad intelectual de entender la causas, más que las consecuencias.
Es éste el principio de una fuerte crisis, si. Pero no económica. Más bien, creo yo, es el principio de una profunda crisis de valores. Soy consciente de que hay otros que hablan de crisis de "valores", pero los valores de los que hablan otros y de los que hablaremos aquí son distintos. No me engaño hablando de crisis de valores de "familia", "honestidad", "comunidad", etc, porque no se ni lo que quieren significar y son pretexto manoseable por parte de las élites religiosas y políticas para seguir con lo de siempre. Hablo de los valores más enraizados, tanto que no les vemos, que forman parte de nuestra cultura del siglo XX y XXI.
Muy al contrario de los que abogan por la vereda de lo moral para hacernos sentir seres intrínsecamente malvados que hemos perdido "valores", yo veo que esta es una crisis creada por tener ciertos "valores". Esta crisis parará quizás cuando reemplacemos dichos valores por otros diferentes. No porque los nuevos sean mejores, más bonitos, más optimistas. Sólo porque los viejos son falsos.
Y ¿cuáles son estos valores en los que la sociedad cree a pies juntillas que habría que replantearse? A continuación muestro una pequeña lista, escrita con espíritu humilde y conciliador, pero que no se anda por las ramas e intenta ir directa al grano. El orden en que está escrita no ofrece ninguna prioridad especial. Así pues, ¿qué valores falsos sostiene esta, nuestra época? ¿qué valores hay que replantearse?
* La religión de la ciencia y tecnología.
Nuestra época cree en la ciencia como la solución a todos sus problemas, y llama ludita y margina a quien no comparte dicha obsesión. Creemos que todo problema será resuelto: la cura del cáncer, de la diabetes, el problema energético, el cambio climático, la vacuna del SIDA. Vivimos en la mitología de que todo tendrá una solución tecnológica: las terapias genéticas eliminarán la enfermedad, la fusión nos permitirá extraer la energía de las estrellas, colonizaremos otros planetas, nuevas semillas y avances en la agricultura acabarán con el hambre. De nada vale que tras años de intentarlo aún haya cáncer, diabetes y SIDA. Que aún haya hambre en el mundo. Que la velocidad de la luz no permita colonizar ningún planeta. Como toda religión, la de la ciencia y la tecnología no se basa en hechos, sino en mera creencia. Es, en el fondo, una razón para vivir y pensar que el mañana nos deparará algo que queremos hoy: un autoengaño.
* El mito del eterno crecimiento
El mito del crecimiento: siempre positivo nunca negativo. Todos los problemas económicos se resolverán con más desarrollo, más casas, becas, actividad económica. Seremos 9 billones de personas en el 2050, en vez de 6.5 que somos ahora. Habrá más energía, más casas, más ordenadores, más de todo. Es el mito del eterno crecimiento, que cree que es posible crecer por siempre. No sólo basta la simple observación de la realidad que nos muestre que crecer es una de las tantas fases de la vida, siempre seguida por otras. La vida no crece, es una cosa estable que cambia de unas formas a otras. También la termodinámica (física) nos dice que la energía no se crea ni se destruye. En definitiva: existen límites al crecimiento. Límites de dos tipos: un límite físico, puro y duro, de recursos (léase agua, energía, metales, etc) y un límite más extraño, de "complejidad", donde el crecimiento implica un incremento de la complejidad que disminuye las ganancias producidas por el crecimiento mismo, hasta que llega un momento en que "crecer" es tan complejo que no sale rentable.
* La superstición del hombre, animal superior o diferente, y de la civilización como culmen y realización de éste.
Este mito nos separa del resto de la Naturaleza y establece que el hombre se rige por leyes diferentes a lo natural. Los que creen en este mito imaginan el mundo en dos esferas, una esfera "natural" donde está el "medio ambiente", y otra de lo humano, claramente superior y diferente de la anterior. De esta forma, el hombre es superior a una planta, a un animal, etc. Es esta una definición de "superior" subjetiva, ya que no mide el éxito de la adaptación al entorno, o la eficiencia, en términos de recursos usados para sobrevivir (en cuyos términos la planta sería superior), sino en términos humanos (tautológicos) y prejuicios. La planta es inferior porque no habla, o no piensa, o no usa móvil. Muchos lectores (si es que tengo alguno) pensarán que la comparación es de por sí absurda, no hay nada que demostrar, lo que demuestra lo enraizado que está este mito. Lo mismo se aplica a nuestra forma de vida. El hombre está destinado a vivir con impuestos, casas, coches y funcionarado, etc. Cualquier otra forma de vida (léase, los aborígenes o los !Kung) se considera inferior y necesita ser elevada a "nuestros estándares de civilización y progreso".
* El mito de la inexistencia de la enfermedad, tragedia y muerte
Este mito niega que la enfermedad, tragedia y muerte sea algo innato, inamovible del ser humano. Creyendo en este mito la sociedad se fuerza a buscar culpables cuando alguien muere. Por ejemplo, siempre que alguien muere es por algo, por cáncer, por infarto, etc. Nadie quiere admitir que uno muere "de viejo", o simplemente muere. Así mismo la enfermedad se considera no como algo integral del ser humano que le equilibra con el ecosistema, sino como una debilidad, un "fallo" que debe ser erradicado. Por último, la existencia de tragedia es también siempre "por algo". No se aceptan las realidad de la existencia, sino que se intenta buscar culpables en un afán de evitarlas.
* La evolución del hombre, entendida como metáfora.
Por último, nuestra sociedad cree en una evolución en sentido metafórico: un paso de algo inferior a algo superior, una mejora continua, un eterno incremento de calidad, etc, donde el hombre ocupa siempre el escalafón superior, y la sociedad hiper-industrializada es la más elevada de las culturas y formas de entender al hombre. Cree, en el fondo, en una mano que guía, en una causa última para la evolución, en un dios, sea Dios, la ciencia, el hombre, etc por el cual el hombre "evoluciona" hacia algo "mejor". Es esta una idea sacada del contexto de la verdadera evolución biológica, que es una mera adaptación de las especies a las condiciones medioambientales mediante una serie de cambios. Esta idea evolutiva sirve como palanca para muchos de los mitos empleados anteriormente: por ejemplo, el hombre como "superior" a la bacteria por ser más "evolucionado". De nada vale que la bacteria lleve, perfectamente adaptada a su entorno, miles de millones de años frente al hombre, con sólo 1 millón o menos.
Estos cinco mitos, se podrían resumir en uno, algo así como: "El mito del eterno PROGRESO".
Que establece que la raza humana está advocada a un progreso eterno, medido en sus propios términos, y que impregna todas las facetas de nuestra cultura. El progreso primero biológico: de la célula al hombre. Después antropológico: del cazador recolector, al agricultor, al hombre de ciudad, al hombre industrializado, al hombre tecnológico. Y por último económico: de la bicicleta al coche, de la chabola al chalé, de la desnudez al frac.
Esta es una crisis de valores, en la que hay un único valor falso que está en juego, y que, precisamente, es el último causante de la crisis. La creencia en el eterno progreso. Una vez que nos demos cuenta que no existe tal cosa sino en nuestras fantasías más alocadas, otro gallo nos cantará.
Estimado Nacho, me permito (espero que con su permiso) copiar y reproducir este (su) interesante post en uno de mis (dos) modestos blog´s.
ResponderEliminarLas claves que aporta resultan muy interesantes.
Muy bueno. Un breve análisis certero del estado de cosas reinante. Te felicito porque estoy leyendo tu blog desde que lo descubrí hace poco y he de decir que es de lo mejorcito que he visto por la "blogosfera".
ResponderEliminarTe agrego a mis enlaces, suponiendo que no tengas inconveniente, en cuyo caso lo retiraré sin problemas.